Poda de tres plantas distintas, abelia, hiedra y glicinia

Poda de tres plantas distintas, abelia, hiedra y glicinia

PODA DE TRES PLANTAS DISTINTAS: ABELIA, HIEDRA Y GLICINIA

En esta nueva entrega del blog sobre el cuidado del jardín, os enseñamos a podar tres plantas muy distintas entre sí. La abelia, la hiedra y la glicinia son las tres protagonistas de este breve pero interesante post. Aprenderás a podar tres tipos distintos de plantas.

Poda de la abelia

La abelia es una planta muy vistosa, con flores perfumadas en abundancia y que decora estupendamente muros, arriates o vallas. Desde que brotan hasta que maduran las hojas cambian de un color pálido a un oscuro y brillante verde. Por su porte natural, lo ideal es hacerle una poda cada año, eliminando viejos brotes y dejando espacio a los nuevos. Una limpieza después de la floración para eliminar la cuarta parte de los tallos resistentes y los renuevos débiles. Se puede cortar desde la base, ya que la mayoría de los nuevos brotes surgen desde ahí.

Poda de la hiedra

La hiedra es una trepadora muy resistente, vigorosa y versátil, que se puede utilizar tanto para cubrir superficies verticales como horizontales. Son ideales para lugares con mucha sombra, donde otras plantas no sobrevivirían. Es una planta de hojas perennes y autoadherente a las superficies. La poda le viene bien para controlar su crecimiento y buscar que sea lo más homogéneo posible, evitando que se suba a los árboles u a otras estructuras que no deben cubrirse. Estos brotes rebeldes deben ser podados a principios de primavera y desde la base. Cuando la planta es más adulta, ya se ve la base desnuda y puede hacerse una poda más drástica a unos sesenta centímetros de la base.

Poda de la glicinia

Y para concluir, hemos seleccionado una glicinia, una enredadera impactante y espectacular que anuncia la primavera y el verano en su esplendor. Tiene un crecimiento vigoroso y voluble, lo que pide una poda drástica dos veces al año, asegurando así la mejor floración posible. Las glicinias florecen sobre los tallos del año anterior y florecen mejor en cultivos de espaldera porque así recibe más calor. Después de plantarla, elimine todos los brotes laterales durante el primer verano, ate la rama principal de forma vertical y dos ramas laterales en cuarenta y cinco grados y elimine los demás renuevos de la base de la planta. En el primer invierno se poda la rama principal un metro por encima de las laterales y bajamos éstas, que antes estaban a cuarenta y cinco, dejándolas en horizontal y podando un tercio de su longitud. En el siguiente verano, podar puntas y seguir guiando ramas en cuarenta y cinco grados. También eliminar los brotes de la base. Otra poda de invierno y así sucesivamente.