Cuidados del césped a lo largo del año I

Cuidados del césped a lo largo del año I

CUIDADADOS DEL CÉSPED A LO LARGO DEL AÑO I

El cuidado del césped en invierno

Principios y mediados de invierno: recoger hojas y ramitas caídas, tierra suelta y demás suciedad. Se puede usar el rastrillo para esta tarea.

Finales de invierno: ya se puede empezar a preparar el terreno para plantar un nuevo césped o partes que necesitan ser replantadas. Esos trabajos son nivelar, adicionar abono, rastrillar y firmar el suelo. Pero aún no se debe sembrar la hierba hasta principios o mediados de primavera. Este es un buen momento para poner la segadora a punto. 

A principios de primavera esperaremos hasta que el suelo esté más seco para practicar la primera siega y hasta que la hierba tenga entre 5 y 7 cm de altura. Esta es una buena época para echar mantillo al césped ya que muy pronto empezará a utilizar los nutrientes disponibles.

La mejor época para la siembra es a mediados de primavera, porque las semillas germinarán rápidamente con la subida de temperatura del suelo y las nuevas plantas crecerán con rapidez. 

También hay que segar con más frecuencia. A finales de primavera es la mejor época para escarificar y airear el césped.

El cuidado del césped en primavera

Como ya comentamos anteriormente, la mejor época para escarificar y airear el césped es a finales de primavera, pero, ¿qué es escarificar?. 

Por falta de microorganismos que sean capaces de descomponer las plantas y las hojas muertas, se forma una capa impenetrable debajo de la capa de hierba llamada fieltro.

El suelo necesita abonado orgánico también y no solo fertilizantes químicos. Cuando la cantidad de fieltro aumenta demasiado, la permeabilidad del agua empeora, las raíces están más cerca de la superficie y la biomasa de la raíz y el intercambio de oxígeno disminuye. Entonces, la hierba se torna cada vez menos resistente aumentado el riesgo de contraer enfermedades. 

La escarificación es la eliminación de este fieltro de forma mecánica. Antes de escarificar el suelo, hay que cortar el césped corto y recoger los restos. Si la escarificación es hecha de forma regular, se mantiene una capa de fieltro fina, minimizando la cantidad de restos de plantas que se arrancan cada vez.

Después de finalizar la escarificación debemos fertilizar, realizar el recebo y regar el césped. También se puede hacer en otoño.

Las ventajas de escarificar son: un césped denso y competitivo con una gran mejoría en el intercambio de oxígeno, mayor permeabilidad del agua, menos malas hierbas y un descenso del riesgo de enfermedades.

La durabilidad del césped aumenta debido a que crece la biomasa en la raíz y las raíces crecen a mayor profundidad. 

El recebo utiliza material arenoso para nivelar las zonas y posiblemente también para cambiar de forma gradual la composición de la tierra vegetal arcillosa y rica en humus. Una arena de grano entre 0,2 y 1 milímetro es la mejor para el recebo.

El humus, como material de recebo, únicamente está justificado para la siembra complementaria. Se debe realizar el recebo durante el período de crecimiento del césped, así el césped crece a través de él y oculta el material de recebo más rápido. Un recebo demasiado temprano y demasiado abundante en primavera puede ocasionar una deshidratación demorada pero también un crecimiento retardado, debido a que las briznas de hierba estarán cubiertas por arena. No debe utilizarse un material de recebo enriquecido con humus a finales de verano o en otoño, puesto que el aumento de la humedad en la capa superficial incrementa el riesgo de daños por hongos en el invierno.

El cuidado del césped en verano y otoño

Principios de verano: es el momento para dejar que el césped se desarrolle con salud. Puede que haya un aumento en el número de cortes necesarios, ya que está en pleno desarrollo. También es un buen momento para fertilizar el césped con un tónico rico en nitrógeno, que es un nutriente importante para crecimiento del mismo. El fósforo que contribuye al desarrollo de la raíz y el potasio, que mejora la capacidad del césped para invernar. 

Mediados de verano: aumentar la cantidad de riego es fundamental, ya que la sequía puede ser prolongada. Si aumentamos la altura de corte, cortamos siempre con cuchillas afiladas y aireamos el césped, se puede reducir el riesgo de deshidratación. Asimismo, es fundamental que se riegue el césped abundantemente cada vez que se corta. Durante el verano es mejor regar por la tarde o por la noche para evitar una evaporación innecesaria. Con el riego automático se deben calcular de 15 a 20 minutos de riego por día que es mejor repartir en dos sesiones de 7 a 10 minutos cada una. No dejar en ningún momento de quitar las malas hierbas que aparezcan por el césped.

Finales de verano: ya se puede empezar a preparar el terreno para plantar un nuevo césped o partes del mismo. Después de las tareas de preparación en el espacio donde se vaya a replantar, dejar crecer todas la malas hierbas y arrancas todas.

Principios y mediados de otoño: excelente época para sembrar el césped. El suelo está más caliente que en primavera y tanto la germinación como el desarrollo de las semillas será más rápida. Es muy buena época para escarificar el suelo y también airearlo.

Airear el césped

El suelo compactado dificulta el desarrollo adecuado de las plantas como el césped. Da igual si de han plantado recientemente o ya estaban plantadas cuando se produjo el daño por compactación. Ésta limita el movimiento del agua a través del suelo y la capacidad de crecer de la raíces. El exceso de agua que se desarrolla ocasiona una falta de oxígeno en la tierra que tampoco es buena para las plantas. Hay que descompactar este suelo.

Ventajas de airear: permite un crecimiento más robusto de las raíces y mejora la permeabilidad, el césped puede resistir mejor a los períodos de sequía, puesto que las raíces son más profundas, sobre los céspedes que se riegan. Se supone que se puede disminuir la frecuencia de riego y por tanto reducir el uso del agua en un 30 o 40 por ciento. Se puede obtener también un mejor resultado de la fertilización y utilizar menos herbicidas. Se utiliza menos herbicida porque las condiciones de crecimiento del césped mejoran en gran medida. 

A finales de otoño: recoger hojas y ramitas caídas, tierra suelta y demás suciedades. Se puede utilizar el rastrillo para esta tarea. Limpiar herramientas y guardarlas en un sitio seco.