Reglas básicas para utilizar la motosierra

Reglas básicas para utilizar la motosierra

REGLAS BÁSICAS PARA UTILIZAR LA MOTOSIERRA

Reglas básicas para utilizar la motosierra

Normas básicas para trabajar con motosierras ¿Qué debemos saber al usar una motosierras? Cómo coger la máquina adecuadamente, la postura más óptima para trabajar con motosierras, normas de seguridad en el traslado... Todo y más en este post.

Para trabajar con una motosierra, hay varias reglas básicas que no debemos olvidar. Cumplirlas, nos ayudará a realizar nuestra tarea con más comodidad y reducir al mínimo el riesgo de accidentes.

En lo referente a la sujeción de la motosierra, debemos tener en cuenta la importancia de los pulgares. Todos los dedos deben rodear por completo las empuñaduras, en concreto, pasar el pulgar de la mano izquierda bajo la empuñadura delantera nos ayudará a contrarrestar el posible movimiento del retroceso.

Por otra parte, no debemos temer acercarnos la motosierra al cuerpo. Si la sujetamos con firmeza, cerca de nosotros mientras trabajamos, obtendremos mejor equilibrio, aliviaremos el peso de la máquina y nos sentiremos más cómodos en general.

Asimismo, deberíamos mantener los pies separados y con el izquierdo un poco más adelantado que el derecho. Esto nos ayudará a mantener el equilibrio de una manera natural. No deberíamos olvidarnos que para trabajar con la espalda recta, debemos siempre flexionar las rodillas. De hacerlo de una forma diferente, siempre encorvaríamos la espalda y crearíamos tensión en ella.

Otra regla básica a tener en cuenta es la referente a los desplazamientos. Siempre que nos traslademos de una posición a otra durante el trabajo es imperativo que la cadena esté parada, bien con el freno activado o bien con el motor apagado. Si el desplazamiento es a una mayor distancia o vamos a transportar la motosierra a otro lugar en un vehículo, debemos colocarle siempre el correspondiente protector de espada.

De igual manera, debemos tener en cuenta la distancia de seguridad siempre que trabajamos con una motosierra. Nos aseguraremos de que no haya nadie en un radio de entre 3 y 5 metros a nuestro alrededor. Obviamente, si vamos a proceder al derribo de árboles, el perímetro de seguridad multiplicará su tamaño, casi siempre es 2’5 la altura del árbol a derribar.

Riesgo de retroceso

En este post de la serie Trabajar con Motosierras, os explicaremos el riesgo que implica el retroceso de la motosierra. Os contaremos qué hacer para evitar dicho riesgo, e identificaremos momentos que puedan dan lugar a ello.

Un riesgo muy común a la hora de trabajar con las motosierras, es el de que se produzca el efecto del retroceso.

Cuando éste se produce, la espada de la motosierra sale despedida por la fuerza de la inercia, lo que puede resultar muy peligroso. Es por esto que las motosierras modernas vienen equipadas con medidas de seguridad que minimizan los riesgos ante el retroceso.

De cualquier manera, una técnica de corte y una forma de sujeción correctas reducen considerablemente el riesgo ante esta situación.

La función de los pulgares a la hora de agarrar las empuñaduras es definitoria, especialmente en el caso del pulgar de la mano izquierda que debe sujetar por debajo de la empuñadura delantera.

Una de las situaciones en la que se puede producir el temido retroceso es durante el desrame. Al pasar la punta de la espada, puede llegar a tocar troncos, tocones o ramas que no vemos y provocar el rebote.

Otro momento delicado es el de la preparación preliminar a la tala. Antes de efectuar la tala de un árbol, durante la poda de las ramas de la base del tronco o durante el corte de matorrales y arbustos presentes en la trayectoria de escape. En estos casos debemos cortar con la cadena en tracción, es decir, con la parte inferior de la espada. Además, evitaremos realizar cortes a una altura superior a la de nuestros hombros.

Por otra parte, al talar y efectuar cortes transversales, si pretendemos efectuar un corte de penetración en el tronco, tenemos que evitar tocar la madera con la punta de la espada. En concreto, con la parte superior del extremo de la espada. Es el punto que debemos evitar que contacte primero con la madera. Esto es muy importante, ya que el riesgo de sufrir retrocesos si empleamos esta zona para cortar es muy alto.